La meditación Gassho, practicada por el Dr. Mikao Usui con sus alumnos y pacientes antes de cada sesión de Reiki, es una poderosa herramienta para calmar la mente y recargar la energía vital. Esta técnica se basa en la práctica de unir las manos en el centro del corazón, un gesto simbólico que nos ayuda a centrarnos y a conectarnos con la energía universal.
El propósito principal de la meditación Gassho es recargarnos de energía limpia y nueva, la cual necesitamos para fortalecer nuestra fuerza vital. Al realizarla, nuestra mente se aquieta, permitiéndonos deshacernos de pensamientos y preocupaciones que nos afectan, mientras potenciamos nuestra capacidad intuitiva y perceptiva a niveles más altos de lo que podríamos imaginar. Esta meditación no solo nos ayuda a liberar tensiones, sino que también activa nuestra creatividad y nuestra capacidad para conectar con nuestra esencia más profunda.
Cuando se practica en grupo, la experiencia se enriquece aún más. La energía colectiva generada por todos los participantes crea un campo energético mucho más potente, lo que hace que la meditación sea aún más efectiva. Es como si, al estar juntos, las energías de cada uno se unieran y se multiplicaran, creando un ambiente de pura armonía y paz.
¿Cómo practicar la meditación Gassho?
Colócate en una posición cómoda: Encuentra un lugar tranquilo donde puedas sentarte sin distracciones. Asegúrate de estar cómodo, con la espalda recta pero relajada.
Posición Gassho: Junta las manos a la altura del pecho, en el centro del corazón. Relaja los codos, hombros y cuello, y cierra los ojos. Es importante eliminar cualquier tensión en el cuerpo y asegurarte de que no haya preocupaciones en tu mente. Tómate unos momentos para sentir tu cuerpo y relajarte completamente.
Atención a la respiración: Dirige tu atención mental a tu respiración. Inhala y exhala por la nariz de manera suave y profunda. Siente cómo el aire entra por la parte superior de tu cabeza al inhalar, y cómo sale por la base de tu columna al exhalar. Imagina que tu respiración es como el agua, fluyendo a través de tu cuerpo.
Expande tu conciencia con la respiración: A medida que inspiras, siente cómo tu chakra coronilla se expande, y con cada exhalación, imagina que el aire fluye hacia tus pies, conectándote con la tierra. Siente cómo el agua de tu respiración fluye desde la coronilla hasta la base de tu columna, y luego se funde en la tierra.
Concentra tu atención en los dedos corazón: Lleva tu atención a los dedos corazón de tus manos. Al inhalar, presiona ligeramente tus dedos corazón, y al exhalar, relájalos. Hazlo con consciencia, sintiendo cómo la energía fluye a través de tus dedos.
Vacía tu mente: Si llegan pensamientos a tu mente, no luches contra ellos. Simplemente obsérvalos y vuelve tu atención a los dedos corazón. La clave está en no forzar nada, sino en permitir que la energía fluya de manera natural.
Siente la luz en tu corazón: Con cada respiración, visualiza que la luz y la energía que entra por tu coronilla llega hasta tu corazón. Siente cómo esta luz vibra y se expande en tu pecho, haciéndote sentir más grande y lleno de paz con cada inhalación.
Expande la energía hacia tus brazos y manos: Deja que la luz y la energía recorran tus brazos hasta llegar a tus dedos. Visualiza cómo tus manos se van relajando más y más, mientras liberan toda la energía que ya no necesitas.
Crea una bola de energía: Lentamente separa las manos y siente cómo una bola de energía se forma entre ellas. Esta energía es real, y puedes jugar con ella, como si fuera una pelota de luz. Experimenta con su vibración y expansión.
Coloca las manos en el pecho: Junta ambas manos y colócalas en tu pecho. Siente la energía acumulada en tu corazón y respira profundamente desde este centro.
Reverencia Gassho: Inclina ligeramente la cabeza y realiza una reverencia Gassho, agradeciendo la energía que has recibido. Haz este gesto con respeto y gratitud.
Agradecimiento: Coloca tus manos sobre tus rodillas y repite mentalmente tres veces: "Agradezco todo lo que tengo en mi vida." Esto te ayuda a conectar con un estado de gratitud profunda.
Escanea tu cuerpo: Realiza un escaneo mental de tu cuerpo, desde la coronilla hasta la planta de los pies. Pregúntate a ti mismo: "¿Cómo me siento en este momento?" Siente cualquier cambio en tu cuerpo y en tu energía.
Despierta lentamente: Poco a poco, comienza a mover los dedos de los pies, luego las piernas, las manos, y empieza a tomar conciencia del lugar donde te encuentras. Abre los ojos lentamente y, si estás acompañado, sonríe a la persona que tienes cerca.
La meditación Gassho es una práctica simple pero profundamente efectiva para reconectar con nuestra energía vital, fortalecer nuestra intuición y mantenernos equilibrados y en paz. Al incorporarla a tu rutina diaria o práctica de Reiki, notarás cómo tu energía se renueva y tu capacidad para sanar se amplifica.


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