2. El Segundo Grado o Nivel de REIKI.
El segundo grado de Reiki, consiste en la información sobre otros dos símbolos Sagrados, sus usos, el karma terapéutico, la curación a distancia y los usos de los Símbolos en situaciones no terapéuticas así como el contacto con los guías espirituales.
Así como la sintonización de primer grado eleva la energía del cuerpo físico, para canalizar más intensamente la energía curativa, el segundo grado eleva la frecuencia de la energía curativa del cuerpo etérico, y estimula el desarrollo del centro intuitivo. Con la iniciación se desarrolla la intuición, que sirve como portavoz del YO superior. Se trabaja, exactamente, con los mismos centros que el Reiki I, pero a un nivel de frecuencia más elevado, puesto que trata más los cuerpos astrales y etéricos que el físico.
Este nivel opera, principalmente, en los planos emocional y mental en contraposición de la curación en el primer nivel, que se centraba en la curación del cuerpo físico. Ahora la actuación de la energía pasará a los cuerpos sutiles de la persona involucrada (tanto terapeuta como paciente) ya que la energía vital del Universo no se limita a trabajar simplemente sobre un plano y de una manera lineal sino que busca la causa del problema, trabajando como un conjunto el cuerpo físico y el energético del individuo.
Una de las partes más interesantes de este segundo nivel, es la curación a distancia, el terapeuta podrá enviar energía sanadora hacia cualquier lugar independientemente del espacio y del tiempo. Esta energía puede enviarse como si fuese “un puente de luz” o “una flecha energética” qué llega al punto a donde ha sido enviada.
En este nivel también se nos prepara para tener acceso al inconsciente del paciente. Nos adentramos en una nueva dimensión de curación, que nos va a permitir curarnos a nosotros mismos o a otras personas, transformando antiguas conductas negativas, en nuevos comportamientos constructivos.
Reiki es un sistema cuidadosamente concebido, los guías y los líderes de este planeta que nos lo trajeron, no dejaron nada al azar. Reiki se concibió a prueba de errores; si alguien pretendiera usarlo para fines que no fuesen positivos, no sucedería absolutamente nada y no podrían causar ningún daño.
Por otra parte, no olvidemos que la energía es una fuerza neuronal; el fuego puede guisar nuestros alimentos o incendiar una ciudad. La intención de la energía retorna siempre sobre el emisor. Lo que tú trasmites siempre vuelve a ti, para bien o para mal. El intento de perjudicar a otra persona mediante un sistema concebido para la salud, resulte o no, pasa a formar parte del Karma de quien albergó tal intención. Por un razonamiento reciproco, la intención de hacer el bien, mediante un sistema creado para ayudar y sanar a otros, compensa cualquier déficit de información en que tal vez hayamos incurrido. Al poner tu buena voluntad en el empleo de Reiki para el bien, Reiki te ayuda a completar lo que falte.
La guía Reiki es un factor que empieza a manifestarse ya con el Reiki I pero pocos lo advierten de manera consciente hasta que reciben el Segundo Grado. En toda curación Reiki participa un grupo de sanadores no encarnados.
El practicante Reiki I probablemente ni siquiera se dará cuenta de su presencia. En el nivel Reiki II, ellos mismos procuran darse a conocer, y en Reiki III, se hacen con todo el control de la situación. Así pues, mientras muy pocos de los alumnos de Reiki I conoce la existencia de unos espíritus – guías, cuando una persona ha recibido la formación Reiki II, le bastan unos meses para trabajar contando conscientemente con la presencia de estos guías en todas las sesiones. Este es el cambio más importante que introduce Reiki II en el trabajo del sanador y supone un ensanchamiento considerable de nuestra perspectiva.
El trabajar conscientemente bajo la guía espiritual hace de cada acto una alegría y algo maravilloso. Cuando esta guía todavía no ha penetrado en la conciencia, quizá el sanador opera bajo la impresión de hallarse en un estado de “intuición” extraordinariamente lúcida.
En una situación terapéutica, cuando no sepas que hacer, limítate a pedir ayuda, y la solución se te aparecerá, o sencillamente ocurrirá, ten presente que se te presentarán situaciones más complicadas con Reiki II que con Reiki I, y dada tu intención positiva de actuar lo mejor que puedas, se te suministrará toda la información e instrumentos necesarios.
Si incurrimos e un error de técnica, por ejemplo, dibujar mal un símbolo Reiki, los guías lo corregirán. A veces incluso lo podrás notar físicamente.