21. Meditando con REIKI.

Después de recibir la iniciación en el Reiki, automáticamente nos convertimos en un canal de energía vital universal. Si en el proceso de canalización Reiki nos vaciamos de ideas y expectativas y entramos en silencio, el canal se vuelve mucho más poderoso y limpio.

       Una forma de meditar con Reiki es, después de buscar un lugar tranquilo y que tengamos la seguridad que no vamos a ser molestados en, por lo menos, media hora, nos sentaremos en un cómodo sillón, o nos tenderemos en la cama o sofá, como mejor nos convenga en este preciso momento.

       Procederemos, en primer lugar, a realizar una inspiración profunda por la nariz, aguantaremos unos segundos el aire, y seguidamente lo expulsaremos con energía por la boca, soplando fuertemente, vaciando nuestros pulmones de todo el aire viciado que hay en ellos. Repetiremos la operación tres veces, o las que creamos necesarias, hasta que el aire de nuestros pulmones esté totalmente renovado.

       Hemos de tener presente, que cuando respiramos normalmente, no vaciamos del todo los pulmones y en el fondo de éstos, siempre queda un poco de aire que no renovamos, si es que no hacemos una inspiración profunda.

       Después de estas inspiraciones, procederemos a respirar normalmente y ya por el solo hecho de haber hecho esta técnica de respiración profunda, nuestro cuerpo se encontrará más suelto, más pesado, relajado, así que ahora visualizaremos en primer lugar el símbolo Cho-Ku-Rei enfrente nuestro, de color dorado intenso y suavemente veremos “sentiremos” como cae por encima nuestro y nos impregnan totalmente de su energía y nos proporciona mas poder en la utilización del Reiki.

       Seguidamente, nos dejaremos también “bañar” por el símbolo Sei-He-Ki el cual visualizaremos de un color azul brillante. Mientras los símbolos entran en nosotros repetimos su mantra y la oración correspondiente, para identificarnos más con ellos.

       Finalmente será el Hon-Sha-Ze-sho-Nen el que visualizaremos en un color verde esmeralda y que también “sentiremos” como nos baña y nos identifica con el Buda que hay en todos nosotros y nos hermanará con todo el universo, e incluso podríamos tener alguna visión de vidas anteriores.

       Acabaremos la meditación, como siempre hacemos en todos los trabajos, sellando todo el proceso con el Cho-Ku-Rei

Si nos acostumbramos a hacer este ejercicio, a sentirnos “bañados” por los símbolos Reiki, notaremos un bienestar interno muy especial, y podremos visualizarlos en cualquier momento y ocasión.

 

Te dejo un enlace a un video con esta meditación:

https://drive.google.com/file/d/1wjSnjqKsvdBg7c33NaQ1676lpSWcZMom/view?usp=sharing