17. El periodo de purificación y las crisis de sanación.

Tras la iniciación puede parecer que nuestra condición ha empeorado o presenta mayor gravedad; en realidad, estaremos pasando por un proceso de limpieza que no puede ser evitado. Ese proceso puede comportar graves crisis, pues estarán siendo erradicados bloqueos energéticos antiguos. Las toxinas e impurezas consideradas como basura energética se almacenan en el ser humano durante toda su vida, minimizando la calidad de vida; y durante esta eliminación serán desechadas todas las toxinas e impurezas de nuestros cuerpos físico, mental, emocional y espiritual.   

       Nuestro organismo se libera de lo que no le sirve básicamente de estas formas:

  • Emocionalmente es muy común experimentar mucha felicidad, ganas de reír, de llorar o incluso síntomas de depresión o todos los síntomas a la vez.
  • La recurrencia de antiguos dolores que suele ocurrir porque no estaba sanada la causa de esas antiguas dolencias.
  • Diarreas y trastornos intestinales.
  • Sensación de agotamiento físico.
  • Trastornos en el sueño, pesadillas, sueños raros,…
  • Desde la piel en forma de sudoraciones o en ocasiones con picores o sarpullidos.
  • Desde la orina, es posible que notes cambios en el color, el olor y en el volumen de tu orina, esto significa que tu cuerpo está desprendiéndose de toxinas que no necesita.
  • Desde la el sistema respiratorio. Es muy común que en procesos de purificación desarrollemos síntomas parecidos a los de la gripe o resfriados. También son muy comunes los dolores y picores de garganta.
  • Dolores de cabeza y vómitos, estos últimos con menor frecuencia.

       Si en tu proceso de sanación o durante un tratamiento tienes alguno de estos síntomas, alégrate eso significa que Reiki está funcionando.

       Tras la remoción de esos sedimentos, el cuerpo estará apto para funcionar de forma más armoniosa y positiva.

       El practicante de Reiki, después de cada iniciación en diferentes niveles de la práctica, podrá sentir reacciones emocionales (rabia/amor), magnéticas (rechazo/atracción), mentales (pensamientos/confusiones) y espirituales (construcción/destrucción). Este proceso durará un máximo de veintiún días.

       La limpieza, en su recorrido desde el centro coronario hasta el centro cardiaco, lleva más o menos tres días.

       La de los centros inferiores lleva más tiempo, aproximadamente los dieciocho días restantes, por ser más densos y de vórtices menos veloces.

       Durante ese periodo de eliminación, es imprescindible que se realice el autotratamiento diariamente, para facilitar el proceso de limpieza.

       Durante esas tres semanas, es aconsejable evitar, o al menos minimizar, el consumo de bebidas alcohólicas, carne roja y enlatados. Procure ingerir bastante agua, frutas, legumbres, verduras y alimentos con alto contenido de fibras.