14. El Aura.
El aura o conjunto de cuerpos sutiles es el reflejo de nuestro campo energético. El aura está formada por siete capas que se superponen unas a otras y se extienden aproximadamente un metro a su alrededor. La envoltura o aura que rodea a los objetos como piedras, cristales, agua, muebles, casas, etcétera es básicamente fija. No siendo así la de las plantas, animales o personas que cambia con el tiempo y en algunas ocasiones muy rápido.
El aura es un campo de energía que rodea a todos los seres. Durante mucho tiempo se consideró como algo místico y misterioso pero no real, sin embargo, en 1939, el ingeniero ruso Semyon Kirlian se encontraba arreglando un aparato para electroterapia en su laboratorio de investigaciones en Ucrania. Debido a un hecho fortuito acercó la mano demasiado a un electrodo, mismo que le provocó un shock e inmediatamente un gran destello de luz proveniente de un chispazo. Puso su mano sobre una lámina de papel fotosensible y la fotografío, al revelar la película encontró unas emanaciones parecidas a un halo que rodeaban las puntas de los dedos por lo que quedo realmente sorprendido y decidió investigar.
Se detalla a continuación algunas interpretaciones sobre los colores del Aura.
Azul
Persona sincera, amigable y confiada en sí misma. Este color está relacionado con los conocimientos profundos y la espiritualidad. Una gran espiritualidad se muestra con el azul índigo. Con la capacidad de relacionarse con conocimiento profundo y místico encontramos el dolor azul marino. Los colores sucios o apagados pueden derivar en melancolía, depresión.
Verde
Tranquilidad, sosiego, calma, reflexión es característica de este color, se considera un buen color pues refiere a una persona preparada para afrontar cualquier cosa con confianza en la vida. Gran capacidad creativa y mental. Magnifico color para sanadores. En caso de estar sucio indica lo contrario.
Rojo
Este color está relacionado con una persona que le da mucha importancia al mundo físico y material. Es un individuo muy pasional con gran vitalidad, por lo cual las cualidades que podría desarrollar son la fuerza, el valor, el odio.
Naranja
Una persona con este color como predominante será una persona con energía, equilibrio, armonía y vitalidad. Este individuo desarrolla plenamente la fuerza vital. Mas espiritualmente evolucionada será una persona, cuanto más se acerque al naranja puro. Si es sucio, apagado o pastoso, viéndose más marrón que naranja las cualidades serían negativas como egoísmo materialismo, avaricia, etcétera.
Amarillo
Buenos pensamientos y una buena salud mental están relacionados con este color. Son personas que tienen pensamientos ligeros y viven la vida con alegría son buenos y pausados. El desarrollo del intelecto tiene relación con este color. Si es sucio o apagado las cualidades serán negativas. Cuanto más puro y limpio sea el color mejor persona será.
Violeta
Solo en escasas ocasiones se puede observar a individuos con este color ya que describe a individuos de mucha espiritualidad, digna de un maestro. Se refiere al amor incondicional a todo y a todos, por lo tanto es característico de una persona muy evolucionado espiritualmente.
Oro
No es fácil encontrar a una persona cuyo color básico sea oro, pues se refiere a una persona que se encuentra en contacto con las energías divinas, sería un verdadero maestro.
Rosa
Es el color de la fe de la devoción pura. Es el color de los artistas, del refinamiento de espíritu, de la mística, de la belleza del espíritu. Son personas tranquilas que se contentan con el disfrute de la vida cotidiana.
Blanco
Debido a que este color que contiene todos los colores y todas las vibraciones es el color de la excelencia de la armonía y espiritualidad. Es esa luz y brillo que transmite un gran amor y calidez.
Gris
Un individuo agobiante, poco tratable y superficial relacionado con el color gris sería su parte negativa. Los aspectos negativos de la mente se inclinan hacia este color y en casos extremos encontramos el opuesto.
Negro
Alude a un aura falta de luz, la cual describe a un individuo de muy poca evolución, lleno de odios, venganzas y malicias.
¿Cómo ver el Aura?
Existe un dicho popular que dice “tenemos ojos y no vemos”. Todos podemos ver auras en algún grado, un esfuerzo consciente es suficiente, solo es necesario aplicar la técnica adecuada.
Sería muy interesante poder ver el aura de las personas a simple vista, pues podríamos ver a la persona tal como es y no como aparenta ser. Las actitudes pueden ser fingidas no así el aura. Una persona puede aparentar ser educado, bien vestido, hablar con toda propiedad y sin embargo no ser sincero u honesto. Todo esto basándonos en los colores que vimos anteriormente.
Es posible diagnosticar enfermedades o mal funciones del cuerpo antes de que se manifiesten como tales en el aura. Tú puedes sanarte a ti mismo con el solo control de tu aura, pero no solo físicamente, también puedes obtener paz interior y desarrollo espiritual.
Todos tenemos aura, no obstante la gente en general tiene un aura muy débil y opaca como consecuencia de su actitud materialista, la falta de valores morales y el cúmulo de emociones negativas tales como la envidia, el temor los celos etcétera. Si la gente supiera que la demás gente puede leer su aura y por lo tanto saber sus pensamientos y emociones se volvería más consciente con respecto a su actitud.
Lo dicho se puede realizar usando y entrenando nuestra visión periférica y extendiendo el proceso de sensación visual en el cerebro, esto es extender la comunicación entre los dos hemisferios del cerebro.
¿Pero por qué debemos usar nuestra visión periférica? Porque nuestra retina está menos dañada que en la parte central, además de que ésta ha sido entrenada durante toda nuestra vida para ser usada de determinada forma, por lo que la vista periférica es más efectiva para ver el aura.
Para los niños es más fácil ver el aura, misma que con el tiempo y la escuela la van perdiendo.
Si queremos ver el aura es necesario concentrarnos en un punto de 30 a 60 segundos. Al concentrarnos en un punto aumentamos nuestra sensibilidad porque promediamos la luz entrante acumulando su efecto. Cuando nuestros ojos están en movimiento o una escena se mueve ante nuestros ojos las imágenes son promediadas por nuestro ojo por lo que muchas veces no podríamos ver nada, a menos que estemos entrenados para ello.
Ver el aura siempre es interesante, pero requiere de condiciones apropiadas para lograrlo, debido que si la persona se coloca frente a un lugar con mucho color puede ser engañoso y estar viendo el color de lo que tiene atrás, por lo que es necesario que la persona se pare frente a algo que sea blanca, muy iluminado y sin sombras, las luces suaves son mejores para leer el aura.
Podemos empezar con un ejercicio simple como sentarnos en un lugar tranquilo o acostados en el suelo, nos relajamos y miramos hacia el cielo de espaldas al sol, así juntamos los dedos índices de cada mano y los separamos un centímetro, observamos vagamente sin enfocar (esto es muy importante) y entre ellos podremos ver rápidamente un reflejo luminoso blanco azulado que es la primera capa del aura.
Extendiendo los dedos, si los juntamos y los separamos veremos las prolongaciones energéticas de cada uno de ellos y si movemos las manos de arriba hacia abajo alternativamente vemos como siguen unidos cada dedo energético con su correspondiente de la mano contraria. Siempre es conveniente tener en cuenta que estos ejercicios requieren de concentración, una meditación previa siempre ayudará a concentrarte mejor y obviamente a más práctica mayor concentración y por lo tanto mayor la sensibilidad para ver el aura o campo energético.
Puede ser que en las primeras ocasiones no se vea nada, pero con la práctica esto mejorará y se dará cuenta de que no era tan difícil. También es posible ver el aura de objetos tales como rocas, plantas, etcétera. Lo que es una buena práctica para el principiante.
Otro ejercicio sencillo para comenza a leer el aura.
Con las indicaciones anteriores de luz y concentración. Primero vamos a necesitar un pedazo de papel blanco lo suficientemente grande para poner la mano. Se debe de poner la mano en él y relajar los ojos completamente. Es preferible no ver la mano sino a los dedos y las puntas de los mismos. Al cabo de un rato y si se está lo suficientemente relajado empezará a ver una especie de niebla alrededor de su mano. Si observa suficiente tiempo, comenzará a ver colores. Los principiantes normalmente logran ver un solo color, pero con la práctica mejorará y lograrás ver más colores.
Para observar el aura de otra persona.
Se debe parar enfrente a la persona y verla de frente exactamente entre los ojos o lo que es llamado el tercer ojo. Por un periodo de 30 segundos o más, pero sin extenderse más de unos minutos.
Pasados 30 segundos analiza los alrededores utilizando tu vista periférica, al mismo tiempo que ves a tu alrededor. En este punto lo más importante es que no se debe perder la concentración y resistir la tentación de ver alrededor. Se debe recordar que mientras más concentración exista mejor se podrá ver. Lo que debe observar es que el fondo que está cerca de la persona es más brillante y tiene un color diferente que el fondo más lejano.
Para observar tu propia aura.
Parado de pie aproximadamente un metro y medio enfrente a un espejo grande. Al principio es mejor si detrás no hay sombras y es blanco. La iluminación debe ser uniforme (no brillante) de preferencia blanco natural y sin sombras. Se deben seguir las instrucciones descritas.
En REIKI se puede percibir el aura a través de nuestras manos, colocándolas a 5 o 10 centímetros del cuerpo del receptor y si lo acariciamos a su alrededor percibimos claramente hasta donde llega su aura y cuáles son las zonas más intensas. Por ello te recomiendo que no te estanques en este capítulo, practica y sigue adelante con tu estudio, acostumbrar a tus ojos a ver el aura no sucederá de la noche a la mañana, se necesita práctica y constancia.
Para aumentar la vibración del aura.
Al ampliar el aura también ampliamos la energía, y lo que necesitamos en primer lugar es meditar y purificar los pensamientos, esto es cambiar los pensamientos negativos por positivos. También es conveniente la armonización de nuestro ser interno, aquí es donde entra la práctica del REIKI. Recuerda que es un trabajo personal.
Como punto final, podemos decir que los colores dominantes del aura reflejan los pensamientos, deseos y sentimientos. Estos aparecen usualmente más lejos de la cabeza y en forma de “nubes” o “llamas”. Por ejemplo, llamas que cambian de forma rápida indican que la persona es de pensamiento rápido. Una llama de color naranja nos muestran que la persona esta tiene poder y habilidad para controlar a las personas.
En REIKI lo más importante es que aprendas a sensibilizarte, por lo que no te preocupes si no miras el aura, porque seguro que aprenderás a sentirla con tus manos.