9.5.14. HON SHA ZE SHO NEN a la vida misma.

En el transcurso de nuestra vida hemos hecho muchas cosas de las que hoy seguro hubiéramos evitado hacerlas, si hubiéramos tenido un poco más de conocimiento, seguro que no las habríamos hecho. Algunas ya han sido cobradas, pero otras todavía están en letargo y están esperando su turno para ser saldadas.

Las personas que practicamos REIKI o algún otro camino espiritual somos más conscientes de nuestros pensamientos y acciones, por lo que tenemos más cuidado en todo aquello pensamos, decimos y hacemos, para no dañar a nuestro prójimo.

Pero aun así a veces estamos sufriendo consecuencias que ni tan siquiera sabemos de dónde proceden, y nos preguntamos ¿Qué he hecho yo para que me pase o merecerme esto? Podemos cambiar las cosas gracias a todas las herramientas espirituales que poseemos, para usos del curso veremos cómo podemos mejorar esto a través del REIKI:

  1. Comenzamos con el ejercicio alpha o inicial.

Hay dos formas de continuar:

  1. EL AUTO-REIKI TRANSMUTACION: Hay que desplazarse mentalmente a los años de la infancias y tratar de recordar lo más atrás que podamos. Entonces desde esa época comenzamos a transmutar los errores cometidos y a trabajar con el karma.
    Seguramente esto nos vas a tomar mucho tiempo, pues vamos a ir recorriendo poco a poco todas las situaciones que recordemos y cuando tengamos la conciencia y comprendamos que ese recuerdo que nos está viniendo tiene relación con un sufrimiento o situación que pueda provocar malas reacciones, paramos, observamos la situación y la comenzamos a sanar con REIKI, primero enviando a esa situación tres HON SHA ZE SHO NEN, mandamos a esa situación en particular mucha luz y energía amorosa, tres SEI HE KI y finalizamos ese episodio con el HON SHA ZE SHO NEN, decretando la cancelación de la reacción y deseando armonía.
    Por ejemplo: Supongamos que llegamos a una etapa en que de niños hicimos sufrir a un animalito (no éramos conscientes del daño que estábamos infringiéndoles). Pero ahora que la vemos sí somos conscientes de ello, entonces le hacemos REIKI, y pediremos una bendición para el animalito, y que tenga una vida mejor. Y finalizamos como ya se indicó. No debes tardarte más de 45 minutos con esta terapia. Por lo que puedes colocar una alarma que suene suavemente a los 30 o 45 minutos. Terminamos allí, siempre dando gracias a la Suprema Personalidad de Dios, a los Maestros y guías espirituales. Y otro día continuamos con la terapia. Así podemos hacer cuantas sesiones sean necesarias, hasta llegar a nuestros días.
  2. Hacemos el ejercicio descrito en el No. 5 HON SHA ZE SHO NEN AL NACIMIENTO.