1. Introducción
Este segundo nivel no es un perfeccionamiento del primero, ya que cada uno de los niveles representa un módulo completo que se cierra sobre sí mismo; el alumno del segundo nivel no debe ser considerado como mejor canal, que uno del primero, ni con capacidad para canalizar más energía, sin embargo el rango de frecuencia de la energía canalizada se ve incrementada y por lo tanto sus posibilidades de aplicación. En general, cuando llegamos al segundo nivel valoramos todavía más el primero. Éste es un grado esencial para quien, no solamente se capacita para participar en curaciones, sino que también desea rescatar sus habilidades espirituales y recuperar parte de la chispa divina que reside en todos nosotros.
Después de haber aprendido a manejar la Energía Reiki en el cuerpo físico, ahora aprenderás a utilizar la energía en el campo mental y emocional, así como la sanación a distancia. Conocerás otras herramientas que te ayudaran a completar tu trabajo en la sanación.
Debido a la naturaleza del mismo debes estar consciente de la responsabilidad que esto implica. Debes recordar siempre los 5 principios del Maestro Usui y sobre todo ser honesto y confidencial con tus pacientes.
Recuerda siempre pedir permiso antes de realizar cualquier tratamiento, cuando aprendas a manejar los nuevos símbolos estarás facultado para trabajar el aspecto emocional y mental del paciente, siendo esta la parte más íntima del paciente. Allí se guardan los miedos, las costumbres y sobre todo esas situaciones psíquico-mentales que la persona tiene guardada muy dentro de sí, algunas veces se encuentran tan profundas que el mismo paciente las ha olvidado consciente o inconscientemente, como los traumas pasados. La mayoría de las personas por lo general sufrimos de ciertos miedos, manías y costumbres que no sabemos ni tan siquiera de donde proceden, ni cuando nacieron en nuestro carácter, quizá en la adolescencia o en la niñez.
Como veras es un bello trabajo, pero a la vez delicado, por ello debes tomarlo con toda la seriedad del caso y pedirle siempre a Dios el Ser Supremo, a tus Maestros de Luz, al Maestro Mikao Usui, a los Ángeles Arcángeles y Guías (siempre de acuerdo a tus creencias), para que sean ellos quienes te guíen en la sanación. Haciendo lo anterior te aseguras que la energía sea reciclada por los Maestros o por la Madre Tierra.
Si por alguna razón no puedes obtener el permiso del paciente, recuerda pedirlo a nivel espiritual, debido a que nuestra sensibilidad e intuición se ha desarrollado más, intuitivamente vamos a poder sentir ese llamado interno que nos indica o autoriza el poder trabajar.
Evita imponer, el Reikista da desinteresadamente de manera que la persona que lo recibe, vea en nosotros una amistad desinteresada, aun cuando haya remuneración de por medio.
Al usar el término “desinteresadamente”, me refiero a que el paciente no sienta que hay imposición, ni enfado u obligación, hazlo con cariño, bondad, hazlo de modo que cuando transmitas Reiki, sientas un verdadero placer en ello. En todo momento respeta la confidencialidad del paciente, así mismo evita comentarios de casos pasados con términos como: “el, que yo”, o “gracias a mi”, o alardear sobre tu trabajo, recuerda que tú no eres el hacedor.
Hay ocasiones que para ayudar al paciente tengas que referir un problema o situación de alguno de tus pacientes que hayas tratado, sí es así, por favor hazlo sin pronunciar nombres. Los terapeutas Reiki deben ser confidenciales.
Recordemos siempre que el Auto-REIKI, la honestidad, el deseo de incrementar más el flujo energético del REIKI, y la constancia en las prácticas de REIKI, hacen e incrementan el poder, el valor y tu confianza o seguridad en REIKI.
Muchas veces deseamos tener buenos y rápidos resultados. Es lógico que sea lo esperamos de REIKI y para eso trabajamos con él. Aunque son muchas las situaciones que a veces impiden esa sanación que esperamos.
Puede ser que en ello estemos poniendo nuestro ego, (el cual hay que saber transmutar), puede ser que después de un tiempo el paciente no esté tan receptivo al REIKI, también se puede tratar de una situación Kármica.
Reiki es similar a cuando plantas una semilla en la tierra, al principio no vemos nada, pero pasado un tiempo comenzamos a ver cómo va germinando la semilla, pasado más tiempo se convierte en una plantita y así seguirá hasta que un día nos brinda sus frutos. Lo hermoso y maravilloso de una sanación Reiki, es que nunca se detiene y al igual que la semillita, se convierte en un árbol y sus frutos nos dan nuevas semillas, Reiki se ira expandiendo cada vez más dada su naturaleza.
Desde el momento en que se inicia una sesión Reiki, su acción es ilimitada. De la misma manera el árbol dará su sombra y sus frutos a todos los que se acerquen a él. Enfoquemos nuestro conocimiento y confianza en la energía REIKI, porque ello hace que la energía esté constantemente concentrada en nosotros y al mismo tiempo nos convirtamos en energía sanadora.
El uso de los Símbolos permite llamar a la Energía Universal, hacer tratamientos a distancia dirigidos a personas y situaciones específicas, y añadir una faceta de tratamiento mental y emocional al tratamiento normal del Reiki. Además, aumenta el canal de la energía Reiki. La energía aumenta de vibración y nos abre niveles más sutiles de conciencia.
Se activa otro nivel de energía, que amplifica la vibración de los cuerpos físico, etérico y astral.