12. Meditación

La meditación es una actividad fundamental para el desarrollo espiritual individual, la depuración y la conexión con nuestros guías espirituales, produciendo a corto plazo los efectos de aumentar la potencia de nuestras transmisiones, porque a través de la meditación aprendemos a concentrarnos y conectarnos con nuestra esencia divina la cual se expande y permite el libre flujo de la energía REIKI.

Los pensamientos que producimos tienen la virtud de movilizar la energía y cuanto más concentrados sean estos, más capacidad tendrá para poner en movimiento la Energía Universal.

La meditación expande y afina nuestra conciencia y hace más profunda nuestra comprensión de nosotros mismos, de nuestra realidad personal y de nuestro entorno, conduciéndonos progresivamente a penetrar en la conciencia de la verdad absoluta que es la Unidad Cósmica y Universal, donde todos somos uno y donde tu conciencia individual se expande sin límites, disolviéndose en comunión con la Conciencia Universal donde te sientes uno con el Todo.

Existen muchos métodos y técnicas de meditación, por lo que queda a nuestro criterio y preferencia seguir la que mejor se adapte a nuestras creencias.

No hay que ver a la meditación como algo difícil y complicado, basta con aprender y darnos el tiempo para aquietar nuestra mente, comenzando con unos pocos minutos y paulatinamente irlos ampliando, de forma que no nos sintamos incómodos, sino que nuestro cuerpo se acostumbre tanto a la meditación que se vuelva un hábito, que forma parte de nuestra vida y llegue el momento en que sintamos la necesidad de ella, es darnos un tiempo y espacio para nosotros mismos.

La Meditación Zen.

 

Significa “recoger el espíritu”, es original de India, desde donde paso a China y Japón, divididos en dos corrientes: Soto, cuyos seguidores meditan viendo hacia la pared y Rinza, que lo hacen de espaldas a la misma. La meditación Zen se centra en vaciar la mente utilizando la respiración y concentrándose en un punto del bajo vientre.

El Yoga.

 

Busca la unión del cuerpo con el alma y del hombre con Dios, se trabaja con los chakras concentrando nuestra atención entre las pupilas, en la punta de la nariz o sobre la coronilla como sede de la conciencia superior, en el Yoga se comienza por la purificación del cuerpo, luego el domino del mismo, luego se estimulan las glándulas para elevarnos a un plano superior de la conciencia hasta llegar al Ser Supremo o Dios.

La Meditación Taoista.

 

Se basa en sentarse quieto sin hacer nada, tiene como objetivo primordial restaurar la esencia (Ching o jing) y después transmutar la esencia en energía (Chi o ki), persiguiendo la eliminación del ego y el desapego de los deseos.

La Meditación Gassho.

 

La meditación Gassho, que literalmente significa “dos manos que se juntan”. Gassho es el tipo de meditación que enseñaba el doctor Usui. Esta meditación era practicada siempre antes de sus talleres o encuentros de Reiki. Con Gassho lograrás vaciar la mente fácilmente y es ideal para quienes les resulta difícil concentrarse o visualizar.

       Existen muchos métodos que aplican una o combinan las bases de las anteriores meditaciones. La meditación y la oración ponen en funcionamiento los mecanismos de relajación y así cada vez que lo hacemos, nuestro cuerpo aprende a responder con mayor rapidez e intensidad, produciendo las sustancias químicas y generando los impulsos eléctricos necesarios para que nuestras ondas cerebrales disminuyan hasta colocarse en un estado alfa. Con el REIKI las ondas cerebrales del transmisor y receptor descienden al estado alfa, en el que entramos en sintonía con la vibración cósmica universal.

La meditación también nos hace más fuertes, pues nos educa para enfrentar situaciones difíciles de la vida sin perder la paz ni el sosiego.

Es preferible meditar por las mañanas pues es una hora de paz en la cual nuestro entorno no está contaminado de energías negativas y estamos más perceptivos, al anochecer nos confiere paz y tranquilidad para aprovechar nuestro descanso y poder continuar aprendiendo durante las horas de sueño.

Se recomienda designar una hora fija, en la cual no seas perturbado, busca una postura que te sea cómoda y no sientas ninguna tensión muscular.

Lo normal es sentarte con las piernas cruzadas en medio loto o loto completo y la espalda recta, se puede sentar de rodillas o sobre un banco especial para meditar y si alguna de estas posturas le es incomoda, puede sentarse en una silla con respaldo o acostado boca arriba. Con la práctica se puede meditar en cualquier posición e incluso realizando sus actividades diarias. Los ojos pueden estar cerrados o semi abiertos concentrados en un punto. Las manos pueden estar colocadas en el regazo sobre las piernas con las palmas hacia arriba y las personas que conocen mudras pueden utilizarlos durante la meditación.

Comenzará concentrándose en la respiración, realizando una respiración silenciosa. Si lo desea puede ir contando sus respiraciones como un método inicial, haciendo series de diez y su mente se ira serenando y concentrando poco a poco. También se puede pronunciar algún mantra durante nuestra meditación como: SO al inhalar y HAM al exhalar, que significa Soy uno con Dios, es decir la unificación de nuestra conciencia con la Conciencia Divina.

Otro método muy eficaz es la meditación en la luz en la cual nuestro punto de atención se centra en la llama de una vela y después de unos segundos de observarla cerramos los ojos y llevamos esa luz a cada parte de nuestro cuerpo, finalizándola en el corazón de donde se expande esa luz hacia fuera y baña todo el planeta y el universo mismo. Con la meditación simplemente trate de dejar la mente en blanco, si se vienen pensamientos, solo déjelos pasar no les preste atención.

La oración.

 

El mejor método para orar es el tuyo propio. La oración solo precisa de sinceridad, apertura, atención y conciencia. Es establecer un diálogo entre Dios y tú. No importa ni el lugar ni la ora, la puedes hacer individualmente o en grupo. Solo deje que fluya desde lo más profundo de su ser, luego puede dar gracias o pedir por alguna intención o necesidad que tenga. Así de fácil, sin complicaciones, la oración es como rocío de lluvia que refresca nuestra alma.

 

Te dejo a continuación el enlace a un video con la meditacion preparada especialmente para el Nivel I de Reiki con el símbolo Cho Ku Rei:

https://drive.google.com/file/d/1eSPJcGk2qHjxlmMAX3ddE209LQjxUvpr/view?usp=sharing