11.7. Séptimo chakra SAHASRARA o chakra corona.

El  séptimo   chakra   es   el  Corona también llamado Sahasrara (multiplicado por mil),  está localizado en la parte superior de la cabeza; está abierto hacia arriba con un único vórtice; representa la comprensión y la conexión con energías superiores.

Está asociado a la conexión de la persona con su espiritualidad y a la integración de todo el ser físico, emocional, mental y espiritual.

       Es el chakra más importante, y es el eslabón entre la mente espiritual y el cerebro físico, relacionándose con nuestro ser total y con la realidad cósmica.

       Tiene una forma distinta de la de los demás chakras, con intensas radiaciones luminosas y translúcidas.

       En virtud de hallarse exactamente en la condición de semejante al universo, al todo, al cosmos, a Dios, no tiene sonido correspondiente en el mundo físico; está hecho de silencio puro de la formación de los mundos.

       Llegar a la apertura y a la plena conciencia de este chakra conduce a la perfección del ser, pero solamente se llega a ésta después de la apertura y la conciencia de todos los otros chakras.

       El séptimo chakra es luz de conocimiento y conciencia; es visión global del universo; es nuestro camino de crecimiento, haciendo que podamos alcanzar la serenidad espiritual y la completa conciencia universal.

       El color de este chakra es blanco, dorado o violeta;  los   cristales   y piedras afines son: la amatista, diamante, cuarzo blanco puro. Su nota musical es SI y su mantra N nasal o M y AUM, corresponde a la glándula pineal, que actúa en el organismo como un todo.

       Cuando se encuentra en equilibrio nos permite experiencias muy personales; las sensaciones van más allá del mundo físico, creando en el individuo el sentido de totalidad, de paz y fe, dando un sentido propio a su existencia.

       La falta de equilibrio del séptimo chakra acarrea como consecuencia una pubertad tardía, y falta de comprensión de la parte espiritual, tanto propia como ajena, y, por consiguiente, una visión materialista de la existencia.

       La persona no tendrá conexión con su espiritualidad y generará patologías tales como: insomnio, jaquecas, desórdenes en el sistema nervioso, histeria, posesión, obsesión, neurosis y disfunciones sensoriales.

       Como se puede observar, excepto el primero y el séptimo chakra, todos tienen un chakra simétrico en la parte posterior que se relaciona con la voluntad, mientras que los de la parte frontal se relacionan con los sentimientos.