1. Qué es REIKI

Reiki es un sistema de crecimiento espiritual y conexión con lo divino, así como una técnica de sanación natural y autoayuda. Se trata de la energía vital universal, la fuerza que sostiene la vida y que fluye a través de todo el universo.

Durante una sesión de Reiki, al colocar las manos sobre uno mismo o sobre otra persona, no solo se favorece el bienestar físico y emocional, sino también la sanación espiritual, por lo que a menudo se considera un fenómeno metafísico. Este fue el propósito central de su creador, el Sensei Mikao Usui.

Aunque Reiki comparte raíces con tradiciones de la medicina asiática y prácticas como el Qi Gong, Tai Chi o la acupuntura, su esencia es única. Popularmente se le ha llamado “el Chi Kung del perezoso” por la sencillez de su práctica. No obstante, lo que diferencia a Reiki de otras técnicas de imposición de manos es que:

  • El terapeuta no utiliza su propia energía, sino que canaliza la energía universal.
  • El practicante no se desgasta ni corre riesgo de absorber enfermedades del receptor.
  • Cualquier persona puede practicarlo, siempre que reciba la iniciación de un Maestro Reiki, quien abre los canales energéticos del alumno para que la energía fluya a través de sus manos.

Mikao Usui desarrolló este sistema después de largos años de investigación y práctica en diferentes tradiciones de sanación espiritual. En 1922, tras 21 días de ayuno y meditación en la montaña sagrada Kurama Yama (Japón), recibió la iluminación y la capacidad de canalizar esta energía.

El término Reiki se compone de dos palabras japonesas:

  • Rei (霊): “universal, espiritual”.
  • Ki (気): “energía vital”.

De este modo, Reiki se traduce como energía vital universal. Sin embargo, Reiki no impone dogmas ni creencias: cada practicante puede integrarlo en su propia visión espiritual. En esencia, canalizar Reiki es canalizar amor incondicional.

Reiki se basa en los principios de la medicina energética oriental, que describe al ser humano como un sistema de centros de energía llamados chakras. Estos chakras reciben, transforman y distribuyen la energía por todo el organismo. Cuando se produce un bloqueo debido a causas físicas, emocionales o mentales, la energía deja de fluir y puede surgir la enfermedad. Reiki ayuda a armonizar y desbloquear estos centros energéticos, favoreciendo la salud integral.

Al igual que el yoga, el taichí o la acupuntura, Reiki busca restablecer el equilibrio natural del ser humano. Se trata de una técnica no invasiva y totalmente indolora, en la que el cuerpo físico no se manipula. Por ello, se recomienda como complemento a los tratamientos médicos o psicológicos, nunca como sustituto.

En la actualidad, Reiki se utiliza en numerosos hospitales de Estados Unidos, Reino Unido y Suiza para mejorar la calidad de vida de los pacientes y apoyar la labor de médicos y enfermeras. En España también está presente en hospitales como el 12 de Octubre, Ramón y Cajal y La Paz (Madrid), donde se emplea como terapia complementaria con resultados muy positivos.