20. La Cirujía Energética
Consiste básicamente en localizar los bloqueos, inclusiones energéticas, formas de pensamiento perjudiciales, parásitos astrales, etc. que pueden estar en el aura exterior o incluso en los órganos internos y nuestra misión con la cirugía energética es arrancar los cuerpos astrales y limpiar las zonas donde están insertados.
Es una técnica que puede contaminar al sanador, por lo tanto no se recomienda para los niveles básicos, solamente para alumnos de 3 nivel y maestros Reiki.
Los pasos habituales son los siguientes:
- Dibuja en tus manos el DaiKoMyo y el ChoKuRei.
- Aunque lo normal debería ser dejarse llevar, pregunta al cliente. Generalmente siente algún tipo de molestia en el lugar de la inclusión a extraer. Pídele que indique el lugar. Pregúntale si tiene una forma concreta, un color. A veces se puede describir un sabor o un olor.
- Puedes realizar ahora una limpieza de superficie rápida. Esto se suele hacer aplaudiendo tres veces o alisando el aura 3 veces. Personalmente recomiendo el DaiKoMyo en el chakra corona del cliente y en el lugar a tratar.
- Suele ser recomendable trazar el Daikomyo y el Chokurei en los siete chacras principales.
- Visualiza o dibuja un pequeño Daikomyo y un Chokurei en la punta de cada uno de tus dedos. Siente ahora como tus dedos se alargan unos 30 cm. El alargamiento es automático, pero hay quien prefiere hacer el gesto de estirar desde el extremo de cada dedo. Ya tienes tus bisturís (que son tus dedos).
- Invoca la energía Reiki.
- Como si abre una cremallera, abre el aura del cliente (o la abre con el Raku).
- Como si fuera una cirugía normal como la que hacen los médicos, haz un corte con tus dedos “bisturís” en la zona a tratar. Ahora coge la inclusión y extráela tirando de ella. Imagina cómo es y con los dedos vas sacando “toda la porquería” que está en este lugar y lánzala hacia la Tierra para que sea transmutada. Ten cuidado de visualizar que la energía que extraes queda en los bisturís y no en tus dedos materiales. Algunos maestros recomiendan inspirar sonoramente al coger la energía y expirar al enviarla hacia abajo. Recuerda que en todo momento eres un canal de sanación, por lo que tu actitud debe ser la de una “caña hueca”. Si no es así te contaminarás.
- Repite el proceso varias veces desde distintas posiciones. Déjate llevar por tus sensaciones. Se recomienda hacerlo unas cinco veces o entre uno y tres minutos.
- Pregunta al cliente por sus sensaciones durante el proceso, y sobre todo por los cambios que sienta. A veces las reacciones físicas y emocionales son muy fuertes y es mejor no preguntar.
- Cuando termines limpia bien tus bisturís lanzando toda la energía residual hacia la Tierra con gestos enérgicos y soplidos audibles.
- Una vez bien limpios retrae tus dedos energéticos.
- Haz un tratamiento Reiki normal en la zona tratada para restaurar su estado normal. Aquí puedes emplear nuevamente el Daikomyo.
- Rompe el enlace entre tu y el paciente con un gesto de corte como una especie de golpe de karate en el aire (¡no en el paciente!) delante de ti.
- Puede que requiera varias sesiones. Particularmente en los casos en que la inclusión se debe a una “puerta abierta” emocional o a formas de pensamiento por el cliente o por gente vinculada al mismo.
- Recomienda al cliente que beba mucha agua y una dieta o hierbas que le ayuden en la limpieza.